Deporte Rural- Herri Kirola Si abrimos el diccionario por la letra K, Azkue nos dice que la palabra kirola pertenece al vizcaíno antiguo, y se traduciría como regocijo. Hoy en día, sin embargo, la palabra kirola ha tomado principalmente el significado de deporte.
A grandes rasgos se pueden diferenciar dos tipos de deporte popular vasco. Por un lado, aquel que practica y mide sus fuerzas el hombre; por otro, el que prueba a los animales (bueyes y carneros sobre todo). A excepción del juego de la pelota, todos tienen el mismo origen, ya que a diferencia de los deportes modernos, los herri-kirolak surgen de los trabajos de la tierra y el mar. El deporte vasco representa las faenas del monte (aprovisionamiento de leña), prado (labores agrícolas y ganaderas) cantera (construcción de edificios con grandes piedras y su arrastre con ayuda de bueyes) o mar y utiliza las herramientas y artes que les son propios.
La vida cotidiana de ayer se convierte hoy en juego, en fiestas y diversión.
La geografía abrupta ha resultado fundamental para modelar la personalidad de nuestro deporte. Nuestra tierra montañosa siempre ha exigido un gran esfuerzo en el trabajo, y en consecuencia ha producido trabajadores de una capacidad y energía enormes, dispuestos en todo momento a exhibir su fuerza.
Hasta su profesionalización actual, las apuestas y desafíos han sido los que han mantenido la fuerza y la vigencia del deporte vasco. Solían surgir en el ambiente de trabajo, a menudo mientras se realizaba el trabajo comunal o auzolan.
En la plaza, el objetivo de los deportistas era imponerse a sus contrarios y responder a las expectativas de sus seguidores. Al mismo tiempo, defendían su casa, barrio, pueblo o región.
Sin embargo, poco vale lo dicho hasta ahora en lo tocante al deporte vasco más extendido, ya que la pelota vasca es un auténtico juego, no tiene nada que ver con el trabajo y exige menos fuerza física que los otros deportes populares. Al parecer, la pelota vasca es una variante de un antiguo juego extendido por toda Europa llamado Jeu de Paume. El rebote que se juega en nuestra pelota, como el tenis, tiene aún similitudes con aquel antiguo juego, que también contaba los tantos por juegos(quince, treinta, cuarenta y juego). De todos modos, Euskal Herria ha adaptado el juego de la pelota de muy diversas formas, y además de hacerlo suyo, lo ha exportado.
Los pueblos ahora integrados en el Consorcio del Plazaola, han sido territorio de desafíos, apuestas.... cuna de grandes "atletas", de aficionados anónimos y seguidores apasionados.
Modalidades de los deportes autóctonos A continuación recogemos 23 modalidades de herri-kirolak, tanto pruebas en que se miden los animales, como competiciones que tienen como protagonista al hombre. Simplemente se enumeran para que se conozcan, ya que sería demasiado extenso explicar cada una de ellas.
Para ampliar información sobre estas modalidades en la Estación del Plazaola de Lekunberri se encuentra una exposición sobre el Deporte Rural así como una proyección en DVD llamada "Gure Herria , gure Kirola".
1. Andarines (Laisterkariak) 2. Pelota (Pilota) 3. Levantamiento de piedra ( Harrijasoketa) 4. Aizkolaris 5. Tronzadores (trontzalariak) 6. Lucha de carneros (ahari talka) 7. Pruebas de perro pastor ( txakur probak) 8. Arrastre de bueyes ( idi-dema) 9. Pelea de gallos (oilar-jokoa) 10. Juego de gansos ( antzar jokoa) 11. Lanzamiento de palanka (palankariak) 12. Barrenadores ( harrizulatzaileak) 13. Segalaris (segalariak) 14. Layadores (Laiariak) 15. Sokatira 16. Traineras (estropadak) 17. Orga jokoa (prueba de carros) 18. Zakularis (zakulariak) 19. Levantamiento de fardos (lasto altxariak) 20. Levantamiento de yunque (ingude jokoa). 21. Txingalaris 22. Bolos 23. Toka
EL KAIKU El kaiku es un recipiente de madera de haya o abedul, realizado en una sola pieza, especialmente diseñado para facilitar el ordeño de cabras y ovejas. De forma cónica, tiene la boca más abierta que su base. Presenta la peculiaridad de tener el asa hacia adentro, lo que permite sujetarlo con una sola mano.
El kaiku ha sido tradicionalmente utilizado por los pastores vascos para fabricar el queso y la cuajada o kallatua.
Ya desde el Paleolítico, los pastores cocían la leche y el agua con piedras candentes que introducían en el interior de estos cuencos, todavía hoy fabricados por los artesanos de la montaña.
LAS BODAS DE ENTONCES Algo tan sencillo como la celebración del matrimonio resultaba hace un par de siglos toda una aventura. La tradición de la época requería unas condiciones inverosímiles hoy en día para aquellos que querían casarse, como por ejemplo los pobres que debían conseguir una "Sentencia Arbitraria de Amistad" de manos del escribano del pueblo, o los que tenían parentesco, a los que se les exigía pedir una "dispensa de consanguinidad" acudiendo a los viejos del lugar para obtener su confesión.
Muchos, antes de contraer matrimonio, firmaban un escrito prematrimonial en el que se especificaba como iba a ser la boda; lo firmaban los padres y declaraban lo que cada uno aportaba al matrimonio. El ajuar de la novia y sus bienes pasaban automáticamente a nombre de su futuro marido e, incluso, cuando se dejaba la casa de uno de ellos, debía constar los terrenos y sus límites.
Peor lo tenían aquellos pillados in fraganti. Los padres de la joven debían acudir con un pariente, un par de jurados y el almirante del pueblo al lugar donde se encontraba la pareja. " Después de haver los saludado", ella "desnuda en carnes" y él "con solo una camisa", le metían a juicio al muchacho e iniciaban los trámites para la futura boda.
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